La razón y la fuerza

La razón y la fuerza
El poder nuclear define quién dicta las reglas en el orden mundial.
Casi siempre el dilema es falso. No es la razón o la fuerza: la fuerza otorga derecho a la razón. Charles de Gaulle, que entendía el mundo con la frialdad de los estadistas históricos, apostó temprano por una Francia nuclear.
La force de frappe era el acto fundacional de una soberanía real, para nada un capricho tecnológico ni una aventura militar. Francia, con su arsenal atómico, se sentó a la mesa de los grandes no por su retórica diplomática, sino por su capacidad de destrucción.




























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































